Proceso de cultivo del Tomate Rosa de Huesca

En Basia cultivamos el Tomate Rosa de Huesca de forma responsable, manteniendo la línea de semilla original y adaptando todo el proceso a las necesidades climáticas y nutricionales de la variedad. Este año, con nuestros campos en Plasencia del Monte (Huesca), el cultivo sigue este recorrido:

Siembra y preparación

60 días antes del trasplante, nuestro viverista siembra las semillas en bandejas de poliespán, donde germinan y desarrollan sus primeras raíces. Al mismo tiempo sembramos una planta “híbrida” que actuará como porta‑injerto. Su función es proteger a la planta del Tomate Rosa frente a enfermedades del suelo. La genética del tomate no se modifica en ningún momento.

Injerto y sanado

A los 30 días, las plantas de Tomate Rosa y las del porta‑injerto se unen mediante injerto. Las plantas resultantes pasan a nuevas bandejas y entran en una cámara especial que favorece el sanado de la unión.

Trasplante al campo

A mediados de mayo, las plantas llegan al campo con una altura aproximada de 15–20 cm. Es el momento del trasplante, donde cada planta se coloca en su marco de cultivo definitivo.

Crecimiento y cuidados

El periodo de cultivo dura 80–85 días. Durante este tiempo:

  • se poda la planta
  • se tutora para mantenerla erguida
  • se evita que los frutos toquen el suelo, reduciendo riesgos de enfermedades
  • se controla el riego y la nutrición según las necesidades de cada fase

El Tomate Rosa es una planta rastrera por naturaleza, por eso el tutorado es esencial para una recolección limpia y segura.

Recolección

A partir de mediados o finales de agosto comienza la recolección del tomate maduro. La campaña continúa hasta que llegan los primeros fríos intensos, normalmente a finales de octubre, cuando las temperaturas bajan de 5 °C.